La decoración barroca de la Iglesia se completa con motivos pictóricos, relieves y
esgrafiados que recargan todo el espacio arquitectónico.
Todo el friso aparecía cubierto con motivos florales y vegetales de colores negros y
blancos. Con los mismos colores y similar composición se decoraba el florón del centro de la
bóveda de la nave central. Tenía un diámetro aproximado de 1,5 m. Ambos elementos
fueron documentados pero cubiertos sin consolidar.
De los distintos florones localizados entre los huecos de los lunetos destaca el
conservado en el coro, alado y con la inscripción latina:
Es el coro:
HIC
EST
CHORUS
Los capiteles de las pilastras aparecen decorados con hojas de acanto. Las pilastras
del Altar Mayor, además, se decoran con motivos vegetales en relieve. Sobre ellas
se ha aplicado la técnica del pandorado (aplicación de pequeñísimas laminitas de oro)
resaltando sobre un fondo azul. Se ha dejado visible la parte inferior de los mismos.
En el centro de la bóveda del Altar Mayor aparece coronado con la figura radiante
del espíritu Santo en forma de paloma, con las alas extendidas, dentro de un gran
círculo ornado con citas, estrellas y flores.
Junto a esta escena central se representan otras cuatro que repiten una misma
composición pictórica: un motivo geométrico, similar a un ala de angelote, rodeado
de motivos vegetales, florales y una paloma. Corresponde a un espacio reservado
para pintar los Padres de la Iglesia o los Cuatro Evangelistas y que no se realizaron.
Son colores policromos donde predomina el tono amarillo.
Los frontales de los brazos del crucero (actuales altares del Sagrado Corazón y San
Isidro) aparecían pintados pináculos, arquitrabes, motivos florales y vegetales,
que, completando los retablos de madera, lograban cubrir todo el espacio de la
pared. Predominaban los colores rojos, azules y verdes. Fueron cubiertos sin
consolidar.
En el crucero aparecen los restos más representativos de la decoración barroca.
Cada una de las pechinas aparece decorada con un jarrón floral (búcaros) que
cubre todo el espacio. Aunque similares, cada una de ellas son distintas tanto el
jarrón como las propias flores. Han sido realizadas mediante la técnica de esgrafiado
que deja en resalta en color blanco los motivos representados y el fondo en negro.
Permanecen visibles aunque no fueron consolidadas.
La cúpula totalmente decorada, se ha dividido en seis espacios. Cada uno de ellos
separado por una franja de motivos florales pintada en colores azules y amarillos.
En cada espacio se representa una composición muy similar de motivos florales,
vegetales, palomas posadas o volando y un gran círculo central de espigas con
un jarrón floral. Técnicamente combina la pintura de tonos dorados del círculo y
jarrón central con el esgrafiado del resto de la composición. Permanece visible
aunque no fue consolidada.
La decoración de la Iglesia parroquial de San Andrés es una muestra del arte popular
barroco. Artísticamente se trata de un arte de no muy alta calidad, muy colorista y
tendente al recargamiento. El artista anónimo, de origen local o de lugares próximos,
intenta dar vida, color y belleza a sus ideas, creencias, rituales del pueblo o a su
imaginación, partiendo de una tradición, de un conocimiento de iconografía, leyendas
y de su propia intuición. Su arte es el símbolo del pensamiento de la vida del
pueblo.
Representa el arte popular, poco estudiado o considerado, y muy mal conservado o
casi destruido. La conservación y su conocimiento deben servir para enriquecer
nuestra cultura e historia y disfrutar de nuestro patrimonio.
revisado 20-10-99
José M. Simón